¿Qué es la NOM-018-STPS-2015? Guía completa para la industria
18 de junio de 2026 · 7 min de lectura
¿Qué es la NOM-018-STPS-2015?
La NOM-018-STPS-2015 es la Norma Oficial Mexicana que establece el sistema armonizado para la identificación y comunicación de peligros y riesgos por sustancias químicas peligrosas en los centros de trabajo. Fue emitida por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y publicada en el Diario Oficial de la Federación en 2015, sustituyendo a la versión del año 2000.
En términos prácticos, es la norma que obliga a las empresas a comunicar correctamente qué peligros tiene cada químico que manejan, mediante dos herramientas principales: las Hojas de Datos de Seguridad (HDS) y el etiquetado de los recipientes. Su objetivo es que cualquier trabajador, brigadista o servicio de emergencia entienda de inmediato a qué se enfrenta.
La norma adopta el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA, o GHS por sus siglas en inglés), un estándar de la ONU que unifica a nivel internacional cómo se clasifican y comunican los peligros químicos. Por eso una HDS conforme tiene siempre la misma estructura de 16 secciones y las etiquetas usan los mismos pictogramas en forma de rombo rojo que se ven en todo el mundo.
De "MSDS" a "HDS": qué cambió
Antes del SGA, las empresas usaban las llamadas MSDS (Material Safety Data Sheet), un formato libre y sin estructura unificada. Cada fabricante presentaba la información a su manera, lo que hacía difícil compararla y, sobre todo, confiar en ella en una emergencia.
Con la adopción del SGA, ese formato libre quedó obsoleto. Hoy el documento se llama HDS (Hoja de Datos de Seguridad) y debe tener exactamente 16 secciones en un orden fijo. Si tus documentos todavía dicen "MSDS", no tienen 16 secciones numeradas o están en inglés, casi con seguridad ya no cumplen y necesitan adaptación al formato vigente.
Los tres tipos de peligro que clasifica
El SGA organiza los peligros en tres grandes grupos. Peligros físicos: sustancias inflamables, comburentes, gases a presión, corrosivas para los metales, explosivas o reactivas. Peligros para la salud: toxicidad aguda, corrosión o irritación cutánea, daño ocular, sensibilización, carcinogenicidad o toxicidad reproductiva. Peligros para el medio ambiente: sustancias peligrosas para el medio acuático, entre otras.
Cada sustancia se asigna a una o varias clases de peligro y, dentro de ellas, a una categoría que indica la severidad. Esa clasificación es la que determina qué pictogramas, qué palabra de advertencia ("Peligro" o "Atención") y qué frases de peligro deben aparecer tanto en la HDS como en la etiqueta. Clasificar mal es la raíz de la mayoría de las no conformidades.
¿A quién aplica?
Aplica a todos los centros de trabajo que manejen sustancias químicas peligrosas: que las almacenen, transporten, procesen o utilicen. No importa el tamaño de la empresa ni el sector. Distribuidores de químicos, fabricantes de pinturas y recubrimientos, solventes y thinners, adhesivos, tenerías y curtiduría, jabones y detergentes, hule y plásticos, alimentos y bebidas, agroquímicos y laboratorios están todos dentro del alcance.
La regla práctica: si una sustancia tiene algún peligro físico, para la salud o para el medio ambiente, requiere su HDS y su etiqueta conforme a la norma. No aplica a productos terminados destinados al consumidor final ni a residuos peligrosos (que se rigen por normatividad ambiental distinta), pero sí a las materias primas e insumos químicos del centro de trabajo.
Las obligaciones del patrón
Resumidas, las obligaciones principales son: contar con una HDS por cada sustancia química peligrosa, con sus 16 secciones completas y en español; identificar los recipientes con etiquetas conforme al SGA; mantener las HDS accesibles para los trabajadores en todo momento; y capacitar e informar al personal sobre los peligros de las sustancias que maneja y sobre cómo interpretar las HDS y las etiquetas.
La HDS y la etiqueta deben ser consistentes entre sí: si dicen cosas distintas sobre el mismo producto, es una observación segura en inspección. La coherencia de extremo a extremo (clasificación → HDS → etiqueta) es justo lo que distingue un cumplimiento real de uno aparente.
¿Qué pasa en una inspección de la STPS?
La STPS revisa el cumplimiento de sus normas mediante inspecciones, y la NOM-018 es una de las que verifica con frecuencia en la industria que maneja químicos. El inspector típicamente solicita el inventario de sustancias peligrosas, revisa que exista una HDS vigente y en formato correcto para cada una, comprueba el etiquetado de los recipientes y verifica los registros de capacitación del personal.
No tener las HDS requeridas, tenerlas en formato obsoleto o en inglés, o que las etiquetas no coincidan con las hojas, son de los hallazgos más comunes — y se traducen en sanciones económicas que pueden ser considerables. Por eso conviene llegar preparado, no improvisar el día de la visita.
Cómo cumplir sin complicarte
El camino más simple es empezar por un diagnóstico: saber exactamente qué químicos manejas, cuáles ya tienen documentación válida y cuáles no. A partir de ahí se elaboran o adaptan las HDS y etiquetas faltantes, priorizando lo de mayor riesgo de sanción. En QuimiComp ese diagnóstico es gratis y te entregamos un reporte claro de tu situación, sin compromiso. Cumplir no tiene por qué ser un dolor de cabeza; tiene que ser ordenado.
Fuentes oficiales
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